Holanda hace historia en contra de la pirotecnia

Isabel Martínez

Para millones de tutores de perros y gatos, la víspera de Año Nuevo no es una celebración. Es una noche de guardia emocional y física: cerrar ventanas, subir el volumen de la televisión, improvisar refugios en baños o clósets y acompañar a un integrante de la familia que tiembla de miedo ante cada explosión. No es exageración. Es una realidad que se repite año tras año.

Los animales no entienden de festejos. Para ellos, la pirotecnia no representa alegría, sino una amenaza intensa e impredecible. Su oído, mucho más sensible que el humano, percibe los estruendos como dolor físico, detonando estados severos de ansiedad, pánico y desorientación.

En este contexto, una noticia proveniente de Europa marca un precedente importante.

Holanda prohíbe la pirotecnia de consumo

Los Países Bajos han aprobado una prohibición nacional de la pirotecnia de consumo, la cual entrará en vigor para las celebraciones de Año Nuevo 2026–2027. La decisión no solo responde a temas de seguridad pública, sino que reconoce de forma explícita el impacto negativo que estos artefactos tienen sobre los animales y la fauna silvestre.

Tras años de debate y revisión de evidencia científica, el Parlamento y el Senado holandés coincidieron en algo fundamental: la diversión de algunas personas no puede construirse a costa del bienestar de otros seres vivos.

La nueva normativa permitirá únicamente exhibiciones profesionales controladas, realizadas lejos de zonas habitacionales, eliminando el uso indiscriminado de cohetes en calles y vecindarios.

Este Año Nuevo 2025 será uno de los últimos con ruido en Holanda. El mensaje ya está claro.

¿Y mientras tanto, qué podemos hacer?

En Latinoamérica y Estados Unidos, todavía estamos lejos de una legislación similar. Mientras las leyes avanzan, la prevención y la preparación siguen siendo herramientas clave para proteger a nuestros perros y gatos durante las fiestas.

Protocolo de apoyo durante pirotecnia

1. El búnker de calma
Prepara una habitación interior, lejos de ventanas. Usa cortinas gruesas para reducir tanto el ruido como los destellos, que también generan miedo.

2. Terapia de sonido
Más allá de la música, utiliza ruido blanco (ventilador, aire acondicionado) o ruido marrón (sonidos graves) a un volumen constante para amortiguar los picos agudos de las explosiones.

3. Vendaje corporal
Con una venda elástica o bufanda, ejerce una presión suave y continua alrededor del torso del perro. Esta técnica ayuda a disminuir la ansiedad y favorece la liberación de endorfinas.

4. Acompañar sin reforzar el miedo
No regañes, pero tampoco exageres la reacción con angustia. Mantenerte calmado, sentarte a su lado y transmitir seguridad es una de las formas más efectivas de apoyo.

5. Feromonas que no deben faltar
El uso de feromonas de relajación, antes y durante los eventos sonoros, ayudarán a que los viva de una manera más relajada. Consulta un etólogo especialista en perros o gatos.

Un paso hacia una sociedad más empática

Holanda ha dado un primer paso importante hacia una convivencia más consciente y respetuosa. Ojalá pronto el silencio sea también una forma de desear bienestar, no solo a las personas, sino a todos los seres vivos que comparten nuestro entorno.

Fuente: Aprobación del Senado de los Países Bajos sobre la prohibición de pirotecnia de consumo (2025).

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