Isabel Martínez
Previo al estreno mundial de Michael, la película biográfica sobre Michael Jackson, especialistas en bienestar animal de Humane World for Animals, expresaron preocupación por la forma en que el filme representa a Bubbles, el chimpancé que convivió durante años con el artista.
De acuerdo con la organización, mostrar animales silvestres como compañeros dóciles y afectivos dentro de entornos domésticos puede reforzar la idea equivocada de que estas especies pueden vivir adecuadamente como mascotas.
Cuando el cine influye fuera de la pantalla
Aunque en la película los animales hayan sido recreados mediante CGI, la preocupación sigue presente.
Las representaciones idealizadas de fauna silvestre en cine y entretenimiento pueden generar un aumento en la demanda de ciertas especies como animales de compañía.
La organización recuerda casos similares ocurridos en el pasado:
- Buscando a Nemo impulsó la demanda de peces payaso.
- La franquicia de Las Tortugas Ninja aumentó el interés por tortugas como mascotas.
- El universo de Game of Thrones fomentó la crianza y venta de huskies.
Este fenómeno puede traducirse en más animales capturados de su hábitat natural o mantenidos en condiciones inadecuadas en hogares privados.
Los chimpancés no son mascotas
Audrey Delsink, directora del área de vida silvestre de la organización, explicó que los chimpancés tienen necesidades físicas, sociales y conductuales complejas que no pueden satisfacerse en un entorno doméstico.
Además, recordó que estos animales conservan sus hábitos naturales incluso cuando viven en cautiverio y que, al llegar a la adultez, pueden representar un riesgo real para las personas.
En el caso de Bubbles, el chimpancé terminó siendo trasladado primero con un entrenador de animales y posteriormente a un santuario acreditado en Florida.
El problema detrás de la romantización
Especialistas en bienestar animal advierten que mostrar animales silvestres como compañeros manejables puede normalizar prácticas que afectan gravemente su bienestar.
Kathleen Conlee, vicepresidenta de asuntos de investigación animal de la institución, señaló que estas representaciones suelen ignorar las complejas necesidades emocionales y sociales de especies como los chimpancés.
También enfatizó que la exposición constante de animales silvestres en contextos de entretenimiento influye directamente en la percepción pública sobre su tenencia.
Un fenómeno con impacto global
Actualmente, Europa continúa siendo uno de los principales mercados y centros de tránsito de animales silvestres comercializados como mascotas.
En este contexto, especialistas consideran que el cine y el entretenimiento siguen desempeñando un papel importante en la normalización cultural de esta práctica.
Por ello, hacen un llamado a que el público vea más allá de la representación en pantalla y reflexione sobre las consecuencias reales que implica mantener fauna silvestre en cautiverio doméstico.
Más allá del entretenimiento
La organización recordó además que actualmente brinda refugio permanente a cientos de animales rescatados del comercio de mascotas, laboratorios y otras formas de cautiverio. Entre ellos se encuentran primates atendidos en el santuario Second Chance Chimpanzee en Liberia y múltiples especies rehabilitadas en centros de rescate apoyados en Costa Rica y Guatemala.







