Patrick Stewart y los pit bulls: el legado del Profesor Xavier

best.friends.mx_best.friends_mejores.amigos.juntos_patrick.stewart_profesro.x_x.men_charles.xavier_ginger_pit.bulls
Paco Colmenares

Patrick Stewart y los pit bulls protagonizan una historia que comenzó con una perra rescatada llamada Ginger y terminó convirtiendo al reconocido actor en un defensor de esta raza. Durante décadas, Patrick vivió sin perros, hasta que una experiencia como hogar temporal transformó su manera de verlos y lo llevó a cuestionar los prejuicios que enfrentan.

Después de los perros de su infancia y juventud, Patrick Stewart pasó gran parte de su vida adulta sin compartir su hogar con uno. Su carrera, el teatro, el cine y la televisión ocuparon buena parte de sus años. No quería asumir la responsabilidad de dejar a un perro solo durante meses debido a sus compromisos profesionales.

En 2017, cuando tenía 76 años, llegó Ginger. Era una pit bull rescatada que necesitaba un hogar temporal. Patrick y su esposa, Sunny Ozell, aceptaron recibirla en la Academia Stewart para Perros Superdotados… bueno, en su casa. Lo que debía ser una estancia temporal terminó convirtiéndose en una de esas historias que cambian para siempre a quienes participan en ellas.

best.friends.mx_best.friends_mejores.amigos.juntos_patrick.stewart_profesro.x_x.men_charles.xavier_ginger_pit.bulls 2

Patrick se enamoró de Ginger e intentó encontrar la manera de quedársela. Sin embargo, la legislación británica que restringía la entrada y tenencia de perros tipo pit bull hizo imposible convertir aquel hogar temporal en uno definitivo. Ginger encontró finalmente otra familia.

Pero Patrick ya no era el mismo. Después de Ginger, él y Sunny comenzaron a recibir a otros perros rescatados como hogares temporales. Y Patrick, que durante décadas había sido reconocido por interpretar héroes, capitanes y hombres extraordinarios, encontró una causa muy sencilla y humana: hablar por aquellos perros a los que demasiadas personas habían decidido temer antes siquiera de conocerlos.

De recibir a Ginger a convertirse en defensor de los pit bulls

Sir Patrick se convirtió en un defensor apasionado de los pit bulls. Participó en campañas contra las peleas de perros, habló públicamente sobre los prejuicios hacia esta raza y hasta consiguió que un pit bull rescatado tuviera un lugar al lado de Jean-Luc Picard en Star Trek: Picard. En 2021, la ASPCA le otorgó el reconocimiento “Pit Bull Advocate & Protector Award” por su trabajo.

Y hay algo especialmente hermoso en su historia.

Para entonces, Patrick Stewart no necesitaba demostrar que era un hombre bueno. Ya había construido una carrera extraordinaria, interpretado personajes que forman parte de la cultura popular y prestado su voz a millones de espectadores.

Pero Ginger le enseñó que todavía había algo que podía aprender.

best.friends.mx_best.friends_mejores.amigos.juntos_patrick.stewart_profesro.x_x.men_charles.xavier_ginger_pit.bulls 2 3

En la ficción, Charles Xavier acogió a aquellos a quienes la sociedad temía por tener superhabilidades que no habían pedido. Estaba convencido de que podía lograr que la humanidad los integrara y conviviera con ellos a través del diálogo y la paz.

Ginger hizo que Patrick asumiera ese mismo papel en su vida. Durante casi una década, luchó por desmitificar las supuestas «superhabilidades» de los pit bulls, cuestionar los prejuicios que los rodean y demostrar que merecen un lugar y un hogar amoroso.

Patrick Stewart y los pit bulls: una historia que deja huella

Quizá por eso su despedida duele un poquito más entre quienes amamos a los animales. Aunque Patrick Stewart descubrió a los perros muy tarde, cuando lo hizo no se quedó con ese descubrimiento para sí mismo: lo convirtió en una causa.

La historia de Patrick Stewart y los pit bulls nos recuerda que conocer de cerca a un animal puede transformar nuestras ideas, cuestionar nuestros prejuicios y cambiar la manera en que nos relacionamos con los demás.

Ese es uno de los mejores legados que puede dejar alguien: haber aprendido algo hermoso y haber tenido tiempo para compartirlo con los demás.

Adiós, Patrick. Adiós, Profesor X. Adiós, Capitán Picard.

Gracias por Ginger.

Gracias por los perros que recibiste en tu casa cuando solo necesitaban un lugar donde esperar.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *